Redacción Deportes
La tarde del 30 de julio, Diego Herrera se apartó de los flashes de la cámara de un fotógrafo, en el complejo del Manchester United. El agente de futbolistas ecuatorianos asistió ese día al lugar para reunirse con el temperamental Alex Ferguson, DT del club por más de tres décadas, y David Gill, gerente del poderoso equipo inglés.
Herrera acudió para finiquitar la negociación de Antonio Valencia a los ‘Diablos Rojos’. El contrato, según publicó el rotativo The Guardian, contempló ingresos semanales de USD 131 200 para el ‘Toño’ (un promedio de USD 6 millones al año).
En la fotografía que publicó la página web del club solo se observa a dos actores de la transacción (un sonriente Ferguson y Valencia). Con ese contrato, el
‘Toño’ y Herrera se aseguraron ingresos por cinco años. El empresario no habla de cifras. Pero reconoce que la FIFA avala que un agente registrado reciba hasta el 10% del monto del contrato con un club. Pero, otros empresarios consultados por LUNES DEPORTIVO, dicen que pueden recibir hasta el 15%.
La negociación de Valencia se realizó en sigilo y en dos horas se cerró el convenio. Ferguson había advertido que en Inglaterra existe presión y era preferible evitar los rumores. Antes de eso, en enero, Herrera ya se había reunido con el DT, pero mantuvo silencio.
El ex jugador, que brilló con sus goles en Liga de Quito, realizó así la operación más exitosa desde que se inició como representante, en 2002.
Desde entonces ha adquirido experiencia y ahora negocia con el mismo talento con el que gambeteaba en su época de futbolista.
Hoy tiene contactos estratégicos en Europa. En Inglaterra, por ejemplo, trabaja con el representante George Urquhart. También tiene apertura del DT Steve Bruce (del Sunderland), Owen Coyle (del Burnley)...
Él, al igual que los otros 13 agentes ecuatorianos que aparecen en la página de la FIFA, prefieren trabajar con hermetismo. Argumentan que solo el rendimiento del jugador les asegura reconocimiento y una buena reputación.
José Luis Chiriboga, hijo del presidente de la Ecuafútbol, Luis Chiriboga, dice que él sí puede vivir solo de agente. Él estudió en Estados Unidos y hoy dirige la carrera de 12 ecuatorianos. Edmundo Zura, Éder Vaca, Fabricio Guevara... son algunos.
También representó a Felipe Caicedo. Pero la relación se rompió cuando el ariete dejó el Basilea suizo para fichar por el Manchester City inglés. Según Chiriboga, ‘Felipao’ se abrió y arregló por su cuenta con el City.
Jorge Guerrero, que es ecuatoriano pero se crió en Colombia, es hábil para negociar. Bajo su representación están Segundo Castillo, Félix Borja, Giovanny Espinoza, Michael Quiñónez...
Guerrero trabaja con el grupo de representantes Goal Group. El organismo tiene sucursales en América y Europa.
Según Julio Zavala, quien trabaja con el agente, el organismo tiene sucursales en América y Europa. Guerrero, en 2008, pagó de impuesto a la renta USD
4 266,90, según reportó el Servicio de Rentas Internas (SRI)
Él evidencia cómo influye la tarea de un agente. Castillo, uno de sus representados, por ejemplo, aún está sin club tras su salida del Everton inglés. El jugador se entrenó en El Nacional, mientras Guerrero le busca un equipo.
El empresario viajó la semana pasada a España para ubicar a Castillo en un club antes del cierre de fichajes en Europa y Asia.
Un directivo denuncia que el agente sobrevalora los costos
El 30 de julio, Espoli decidió prescindir de la contratación de Luis Espínola. A las oficinas del club llegaron documentos de dos agentes que representaban al delantero paraguayo.
El gerente del club, Juan Zapata, revela que “existían demasiados papeles y todos exigían cosas diferentes para contratarlo”.
En esa ocasión, Alberto Díaz era uno de los representantes del guaraní, de 23 años. Espínola evita hablar del tema, pero admite que rompió las relaciones con Díaz.
Hoy, es representado por Rodrigo Espinosa. “Fue un mal momento y prefiero olvidarlo”.
Díaz no dio su versión sobre el caso. Este Diario lo contactó a su teléfono móvil, sin éxito. Este caso evidencia la frágil relación entre un jugador y un empresario.
Según Zapata, los representantes sobrevaloran los costos de los jugadores. Fernando Herrera, ex presidente de Deportivo Quito, coincide con ese criterio.
Él afirma que es más fácil negociar con el jugador directamente. Sin embargo, Espínola y otros futbolistas consultados dicen que sí necesitan un agente.
“Así te evitas pelear por dinero. Pero si un representante no te ayuda solo lo dejas”, dice un delantero que prefiere el anonimato.
Los jóvenes son el nuevo mercado de los agentes
Shami Pottiher, de 25 años, aprendió a negociar el contrato de un jugador con la asesoría de Rodrigo Paz. El directivo de Liga de Quito le dijo que estampe su rúbrica en todas las hojas de un contrato. Esto porque en ocasiones, una persona puede cambiar uno de los folios.
Pottiher recuerda esta anécdota mientras observa la hora en su reloj Rolex. Él representa al golero albo Alexander Domínguez.
El esmeraldeño empezó a buscar talentos en su provincia hace dos años. En esa línea, también están Arturo Rivadeneira, Esteban Martínez, José Briz, Eduardo Meléndez, Juan Espinel. Ellos son los empresarios novatos y que ven en los adolescentes y jóvenes una nueva oportunidad.
Rivadeneira, gerente de Fútbol Mentalidad Ganadora que maneja la gerencia de Deportivo Quito, representa a Christian Arana, Rommel Estupiñán y un grupo de 12 juveniles. “Queremos dar un servicio para que la institución fortalezca su patrimonio, pero a la vez hacer negocios”, admite el quiteño de 47 años.
Briz, ex directivo de Barcelona, representa a cuatro jugadores y Martínez y Meléndez empezarán el año siguiente. Ellos creen que serán exitosos como Herrera.
Gustavo Lescovich
Está registrado en la FIFA por la Asociación de Fútbol Argentino. Su ámbito de acción está en Ecuador.Liga de Quito lo contrata para transferir jugadores. Sirvió de puente para llevar a Édison Méndez al fútbol holandés.
Shami Pottiher
Tiene 25 años y obtuvo el carné de la FIFA hace dos años. Su ámbito de acción está en las canteras de Esmeraldas. Alexander Domínguez. golero de Liga de Quito, es su representado. Tiene un proyecto para incorporar a juveniles.
José Luis Chiriboga
El quiteño, quien jugó con Édison Méndez en las inferiores del Deportivo Quito, es hijo del presidente de la Ecuafútbol, Luis Chiriboga. Representa a 12 futbolistas ecuatorianos. Representó a Iván Kaviedes y Felipe Caicedo.
José Antonio Briz
El ecuatoriano también tiene la nacionalidad de España. Obtuvo el carné de la FIFA en enero de este año. Representa al delantero Luis Miguel Garcés y tres jugadores más. Antes se desempeñó como directivo de Barcelona.
Marco Delgado
Es agente desde 2002. Ese año aprobó el examen de la FIFA junto a Martín Kening, Rodrigo Espinosa. Representa a su hermano, Agustín Delgado. hoy en Emelec. Administra la escuela de fútbol del Tin, en el valle del Chota.
Rodrigo Espinosa
Es quiteño y cuñado de Diego Herrera. Obtuvo la credencial que lo acredita como agente en 2002. Rompió la relación de trabajo con Herrera en 2007. También representa al paraguayo Enrique Vera, hoy en Liga de Quito.
(Fuente El Comercio)